"Lo que no aflora con psicoterapia a través de la palabra, aflora con Reiki"
Cuando una persona asiste a terapia existe, una predisposición para que el terapeuta pueda entrar en las grietas de su discurso. A pesar de ello, muchas veces no alcanza para que puedan abreaccionar sus emociones y es posible que recurrir con otros recursos. En mi caso particular, Cuando me encuentro ante esta situación, con el debido respeto y la autorización del paciente, suelo utilizar una herramienta muy valiosa denominada Reiki.
Es sorprendente cuando posiciono mis manos sobre el chakra cardíaco, como la persona suele estallar en llanto contribuyendo a despojarse de esa angustia que le oprime el pecho y no le permite expresar con palabras. Obviamente, en todo momento que hago la imposición de manos, acompaño con palabras relacionadas al tema conflicto que trajo el paciente a la sesión.
¿Por qué ocurre esto?
Todos poseemos siete centros energéticos llamados chakras que están relacionados con el sistema endocrino del cuerpo físico, estos centros a su vez están conectados a vibraciones energéticas que unen lo psíquico con lo físico que al desbloquearse tienen un mecanismo de abrir y cerrar dentro de cada uno de nosotros, como si fuera una puerta que se abre y se cierra. Por ende la vida psíquica también se modifica, puede fluir o estancarse.
El cuerpo humano es un flujo de energía viviente, nuestra espiritualidad es energía pura, nuestro cerebro se mueve a una velocidad luz, gracias a una energía especial. El Reiki es energía, es una herramienta valiosa y la utilizo como complemento para poder canalizar esa energía y desbloquear los chakras. Es importante rescatar el testimonio de los pacientes que cuando concurren a la próxima sesión comentan que se fueron de la sesión sintiéndose mucho mejor.
Estamos atravesando una época, la de la postmodernidad, donde existe mucha aceleración, muchas veces los cambios que se suceden no se pueden manejar y producen incertidumbre; esta última ligada a la angustia y ansiedad propia de estos días, que hace que el ser humano colapse y termine perdiendo su equilibrio natural, naturalizándolo en alguna enfermedad ya sea física o a nivel psicológico. Este presupone que quienes somos psicoterapeutas tengamos que disponer de nuevas herramientas para buscar el equilibrio y la serenidad en el paciente que nos trae su problemática. Por eso el Reiki es un complemento que trabaja sobre los bloqueos energéticos, ayudando a devolvernos la paz interior, armonizando y equilibrando nuestro ser, buscando el retorno a un estado de salud y bienestar.
Reiki es una técnica que se está empezando a extender y a utilizar por los hospitales de todo el mundo, está aceptada por la OMS (Organización Mundial de la Salud). De sanación ancestral, redescubierta por el Maestro Mikao Usui, quien la adaptó y la llevó a Japón a principios del pasado siglo y cuyo significado es ENERGÍA UNIVERSAL. Fue introducido en occidente a través de la Maestra Hawayo Takata, quien llevó los conocimientos transmitidos por Mikao Usui a Estados Unidos, y desde aquí se extendió por el resto del mundo occidental.